martes, 29 de mayo de 2012

Doble cara


Apenas había podido terminar sus estudios superiores, vestía de forma limpia, pero desaliñada y con ropas demasiado anchas. Hacia meses que estaba sin trabajo y vivía de la prestación por desempleo que generaron sus  diez años de actividad….. Siempre que salía de casa intentaba ir por la acera menos concurrida, no deseaba hablar con nadie. Continuamente había alguien dispuesto a contar sus problemas o a curiosear en vida ajena. Le molestaba tener que dar explicaciones o escucharlas de quienes no compartían con él una relación más estrecha.
Tras girar una esquina se dio de bruces con Estrella, una chica preciosa, dos años menor que él, que vivía en pareja con un estupido musculitos que trabajaba en el metal. Ella no era feliz, pero aguantaba. Estrella le pidió disculpas por el choque, le sonrió y se le iluminó la mirada. Él balbuceó algunas palabras y se le subieron los colores. Estrella se ofreció a acompañarlo sin que encontrara objeción alguna, permaneció en silencio mientras ella, de forma risueña y alegre, le contaba las anécdotas del día. Llegaron a la panadería, Estrella saludó a todos los presentes y él se limitó a hacer un movimiento de cabeza. Compraron el pan y tomaron un café. Después ella se despidió con un ligero beso en la mejilla y él se encaminó de vuelta a casa intentando no coincidir con alguien conocido.

Entró en casa, dejó el pan en la cocina y se fue directo al ordenador. Abrió su perfil en Facebook y comprobó la multitud de mensajes que había recibido de sus casi 5000 amigos virtuales, con los que hablaba todos los días. A la vez se conectó desde el móvil al juego en red que estaba de moda, en menos de 2 semanas había conseguido por su destreza, habilidad y dotes diplomáticas ser el Canciller de una Alianza poderosa. Era el momento de aconsejar, planear estrategias y conseguir recursos para seguir siendo de los primeros en el ranking del juego. En eso estuvo durante horas. Luego comió algo y espero el pitido habitual. Tumbado en el sofá sonó la entrada del mensaje del Chat. Abrió el Whatsapp y un “hola cariño” le dió la bienvenida, seguido de una foto de la chica en ropa interior, procedió a quitarse la camiseta y el pantalón quedándose en slips, su cuerpo depilado de metro ochenta y cinco, modelado a base de natación y running estaba listo para ser auto fotografiado.  Tomó la iniciativa y poco a poco fue transformando el Chat en un mundo maravilloso  de erótica fantasía. A una hora prudencial terminaron con un simple “hasta mañana” y un… “adiós Estrella”.

3 comentarios:

Ana Crespo Tudela dijo...

Hola, Carlos.
Si ayer al escuchar tu relato me gustó, hoy, al leerlo tranquilamente, me ha gustado aún más.
Ya me tienes como seguidora de tu blog; si te apetece, puedes visitar el mío y, a través de él conocer otros.
Un beso
Ana

Aliator dijo...

Muchas gracias por tu comentario. Por supuesto que entraré en tu blog y leeré los relatos. Voy a ello. Un beso.

Elysa dijo...

Hola, Carlos

Me has encontrado tú anttes, pero ya te sigo. Mi hija me "secuestró" la libreta donde me escribiste el nombre del blog.
Totalmente de acuerdo con Ana, al leer ahora tu texto aún me gusta más, se aprecia más como has descrito a tu protagonista, sin decir lo cuentas todo y se le "conoce"

Besitos